El misterio de la vida

Queridos amigos y amigas, ¿cómo les ha ido en esta gran aventura? ¿Se están divirtiendo? O ¿la están tomando muy en serio? ¿Alguien de ustedes sabe qué estamos haciendo aquí en el planeta tierra? Tal vez venimos a una misión y la perdimos en la historia hace miles de años.

¿Alguien ha aprendido la lección maestra de la vida? ¿Estamos aquí para aprender algo? ¿Experimentar? ¿Conocer? ¿Qué es vivir? ¿Alguien entiende la vida? ¿Qué se espera de nosotros? ¿Qué se supone que debemos lograr estando aquí? ¿O todo esto es un gran error? ¿Casualidad? ¿Plan? ¿Suerte? ¿Mala suerte?

¿Por qué el ser humano no sabe de dónde viene? ¿Quién es?, ¿qué está haciendo aquí? ¡Y puede vivir con eso todos los días haciendo lo que sabe hacer! El panadero haciendo el pan, el pescador pescando, y el maestro enseñando.

Queridos amigos, hoy domingo, el 8 de septiembre del año, dos mil veinte cuatro, el año ya va más de la mitad, en alguna parte del mundo se reúnen grupos de personas y rezan, otros cantan, otros bailan. En otras partes hay individuos preocupados y confundidos buscando respuestas. Y en la mayoría de las partes hay masas que solo viven un día a la vez, resuelven los problemas del día sin cuestionar.

¿Quién eres de esas personas? Yo, sin dudarlo, sé que soy de las personas que buscan respuestas, y de esas que nos atrevemos a pensar, a responder, a cuestionar. En un par de años cumplo mis cuarenta, tal vez es la mitad del camino, y como me molesta cuando alguien me dice no pienses en el pasado porque ya pasó, me rehusó a pensar de esta forma, si lo único real es el pasado, y cada segundo del presente se convierte en pasado empezando, si no eres capaz de pensar y viajar en tu pasado estás perdiendo una gran parte de la vida.

Yo volteo a ver a mi pasado sin temor a que me sorprenda, porque ya me lo sé, y sé todos esos caminos que recorrí, y sé qué pasó y que causó, que cambió y que sigue igual, por eso existe la memoria tan grande y sofisticada, no para olvidarla, es para vivir en ella, porque es lo único real, ahí está lo vivido, ahí están las lecciones, ahí están los recuerdos, ahí están las personas, y ahí está todo lo que tenemos.

Desde que me recuerdo que tome las riendas de mi vida, a fuera de la protección de mis padres, he estado tomando decisiones, una tras otra, todos los días, hay algunas decisiones cruciales, que cambian los caminos, como el día que decidí migrar a México, o el día que decidí independizarme, no me lo van a creer, pero fueron las decisiones más fáciles en mi vida, no los pensé ni siquiera, solo me aventé, sin investigar, al vacío.

Y ahora parada en este punto de mi vida, miro atrás y pienso: ¿por qué las decisiones cruciales fueron fáciles de tomar y hay cosas mucho más simples que duele tanto decidir? Y eso me llevó a otra pregunta: ¿qué he estado buscando toda mi vida? … ¿El éxito?, ¿La sobrevivencia?,  ¿La felicidad? ¿El dinero?, ¿Aprobación? ¿Ganar?  ¿La verdad? ¿El truco? ¿El misterio de la vida?. ¡Pero amigos, no he estado buscando nada de eso!

A mis casi cuarenta años me doy cuenta de que he estado buscando todo este tiempo, con toda la conciencia y con tanta sed, mucho esfuerzo, mucho sacrificio. Cada cosa que he hecho, que conocen ustedes y que no conocen, la hice buscando eso que estoy buscando, Y lo sigo buscando. El verdadero amor.

Los millennials, no vayan a pensar en que el amor es el amor propio, porque no conozco una persona que se ama a sí misma más que yo, esos cuentos del TikTok no me convencen, estoy hablando del amor, no de la vida, no de los amigos, no del trabajo, o de los hijos, yo he estado buscando el amor de una persona, un hombre, una pareja.

Ha habido muchas en mi vida (parejas) pero no hablo de esas, hablo de las que sentí por ellas un amor verdadero, y que ellas sintieron por mí lo mismo. Cuando una persona ama a sí misma y tiene amor en su corazón, es fácil para ella amar de verdad, dar lo mejor de ella. Lo divertido es que cuando sientes amor, lo transmites las veces necesarias para ver si eres correspondido de la misma manera, sabiendo que tu máximo será hasta que la otra persona siente lo mismo que tú y está esperando de ti igual y más. Pero eso no es nada fácil, porque yo he pasado casi cuarenta años buscándolo y no lo he encontrado, y lo he hecho tantas veces porque no me he conformado, lo hice en su largo, en su ancho, en su alto, en toda la profundidad, en cada intento he agotado todas las posibilidades, la verdad, es que mi búsqueda ha sido minuciosa.

No estoy buscando cualquier cosa, estoy buscando lo más precioso y valioso en la vida, algo que fue el mismo nacimiento de la vida, estoy buscando el amor verdadero, y me atrevo a decirles, que la vida y el amor para mí son lo mismo, y mi pasado ha valido la pena solamente por esa búsqueda. Y agradezco a cada persona que me ha dado la oportunidad de buscar dentro de ella, y a su alrededor, agradezco las oportunidades del amor que he vivido y las esperanzas que tuve que siempre me motivaron a seguir buscando.

Hombres sobran, y para los hombres mujeres sobran, pero no todas las personas buscan el amor, aunque deberían. Muchas personas en la vida están perdidas, no saben qué están buscando, y no sé si debemos estar todos buscando el amor, o la gloria, o el cielo.

Pero yo no quiero pensar más que en lo real, lo que hay y lo que se vive y no encuentro algo más maravilloso que el verdadero amor de la pareja.

Estoy buscando a mi compañero, aquel que observara mi vida, y no dejara que pase desapercibida, aquella persona que cuando lo vea agradezca su existencia en mi vida, cuando sonríe se abren frente a mí las posibilidades de la vida, y pasan por mi vista, aquella persona que si le doy la mano es porque confió completamente en él, y si lo abrazo es porque para mí es que estoy abrazando a la vida, busco ese hombre que existo en todos sus pensamientos, y soy parte de todos sus sueños, busco este hombre que huele a los árboles, y su caricia es de los pétalos, y su mirada es de un dios, busco aquel hombre que no cuestiono su existencia, ni su forma de ser, busco a un hombre que no me cause dudas, y no es un misterio para mí, o un laberinto, busco a un hombre que es un lago cristalino, sé sus límites, conozco sus profundidades. Busco aquel que, si me dice buenos días de verdad, me los desea, y cuando me dice buenas noches de verdad, quiera que sueñe con el. Busco aquel que haga que mis dedos prendan fuego al tocarlo, y que mis ojos lo extrañan si parpadeo. Busco un amor que me detenga, que no quiera buscar más.

Y sobre el misterio de la vida, para mí el gran misterio de la vida es el amor.

Se los deseo a todos, si no lo están buscando, empiezan a buscarlo, no dejen que su vida pase sin conocerlo. Si ya lo tienen, cuídenlo, porque ustedes son los únicos que descubrieron el misterio de la vida.

Palabras distintas, y sinceras de Imene Khelifi

Eso no fue poesía. 

México, 2024

3 comentarios en “El misterio de la vida”

  1. El amor verdadero… ojalá también lo encuentre, aunque a veces pienso que esta ya dentro de mi, en este momento de mi existencia no sé si encontraré a ese compañero anhelado de mis sueños infantiles adolescentes y maduros…. El amor, el universo, el alma; todo y Uno, me sé amada pero aún deseo unos brazos rodeándome, besando mis labios y mi alma…. Gracias Imene, por tus palabras, pensamientos y sentimientos que son como el espejo donde mirar los míos…

  2. Me encanta leerte y agradezco el que compartas tu sentir . Sabes aue te amo mucho .. También me.he estado cuestionando tanto todas estas preguntas… Quizá lo que conozco no es lo correcto , ni lo real , ni la verdad , o hasta sea solo producto de mi imaginación… lo que si es que siento en mi corazón un lindo profundo amor por mi y ahora percibo y veo mucho más que antes . Mis lentes han cambiado y lo agradezco mucho …
    Hermanita mía sigamos en el camino descubriendo más..
    Deseo para ti encuentres ese real gran amor bonito y sigas siendo muy feliz!.. Te amo Imene…🥰

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