Calma

Calma.

¿Por qué tanto rencor?

Lastímame, cúlpame, grítame, hiéreme.

Aquí estás enojado otra vez, rebelándote otra vez.  

Abre mis heridas, desgarra mis elusiones.

Esparcía mis pensamientos

Explótate, quema mis bosques.

 Seca mis mares, derriba mi cielo, y prende fuego a mis rosas.

Rodéame, aprisióname, esclavízame.

Tus arranques infantiles y salvajes.

Tus exageraciones posesivas, bravuconadas, odio y una vida sin esperanza ni ambición.

Tu tormenta que no permanece ni se dispersa.

Opresor, con ira, sin razón. 

Hiciste de mi vida un consuelo.

Una vida sin esperanza

Una vida digna de la lástima.

Ya no hay amor entre nosotros, sino amor por la hostilidad.

Todavía te jactas ante tus amigos de tu caballerosidad y humanidad.

Haciéndote el papel de mensajero del amor y la feminidad.

Calma.

Ve cuando quieras.

No te quedes.  

Ve y corta este lazo de una vez.

No me beneficia quedarte si no me quieres.

Las razones son múltiples.

Tus defectos están muy claros.

Ya no buscaré refugio de ti en ti.

Ya no buscaré soluciones.

El amor se acaba y el mal con el tiempo desvanece.

Eso es poesía

Imene Khelifi

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