Estimados amigos y amigas, queridos lectores de este blog, esta es la primera entrada de 2026. Espero que hayan pasado felices fiestas. Yo escribo desde mi tierra natal, Orán, Argelia; vine a visitar a mi familia y a pasar un tiempo con ellos.
A pesar de lo hermoso de estar en este maravilloso lugar, no puedo evitar sentirme atrapada en una palabra, en una hoja de un nuevo libro que nadie quiere leer; no puedo evitar ser parte de una fachada de una casa que fue pensada sin árboles, o de una bugambilia atrapada en la pared de la última casa del mercado popular.
O una gata embarazada que nadie quiere adoptar, o un barco perdido en la orilla de los puertos de la ciudad del que todos quieren bajar.
Es la primera vez en tanto tiempo que me quedo con mi familia tanto tiempo, y llegan los últimos días para irme, y siento que no he ganado nada, pero he sobrevivido; no he perdido nada más que mi piel y mi pelo, no he abrazado nada más que viento.
Es difícil estar en el baile de los muertos, o en el funeral de ellos, y no saber si eres el muerto o si ellos lo están; esa sensación de no pertenecer a ningún lado, la furia de todos mis ancestros, el dolor del parto de mis abuelas, el alivio de los recién nacidos y el listón de las niñas en una mañana de Aid el Fitr.
He pasado momentos maravillosos con mi familia, de esos que se graban en las partículas del agua que corre en las venas de la tierra. He roto tantas leyes, me he golpeado con la misma pared miles de veces, he vuelto a tomar la leche de mi madre de nuevo.
No hay un camino que recorrer más que el que está por delante; no hay una historia que escribir más que ser la leyenda de las próximas generaciones de mi familia.
Los días me han cocinado, bonito, para ser la comida fácil de cualquier rey borracho, el festín de los cerdos y la moraleja de los perversos en las celdas de Jerusalén.
En esos días, el viento está rodeando mis alrededores sin moverme ni un pelo, los polvos se han levantado, la basura está volando y el carruaje del demonio se ve acercándose, y puedo escuchar cómo los perros tocan la flauta a los dos lados de su trono.
He estado perdida y a punto de encontrarme, he estado feliz y a punto de romperme en llanto, he estado viva y a punto de pronunciar mi último aliento. Nada me ha quebrado más que ver a mi madre hincándose para trapear el piso de su cocina, o a mi padre, que no puede manejar porque está perdiendo gradualmente la vista de todo lo que cuento.
Nadie aquí escribe como yo: palabras que salen de las ventanas que rompieron las tormentas de arena, insignificantes insectos crecidos en la lana de los borregos vivos en las granjas cercanas a la ciudad, cáscaras de mandarinas tiradas en las orillas de las calles, o basura acumulada de los basureros de los edificios sociales.
No logro atrapar una paloma como lo hizo el gato Rabeh, o una pelota como lo hizo mi sobrina, o la moneda que le tiré al mesero. Hay momentos que vale la pena atrapar y guardar en el hatillo de mi abuela, y uno de esos momentos es el sobrevivir, flotar, sumergir del lodo, del petróleo, como una perla valiosa.
Me acuerdo de haber llegado a mis límites; más bien he estado en ellos todo el tiempo, rozando las rejas de mi ciudad interna, sonando las campanas de la guerra, chiflando los chiflidos del viento. Me he detenido frente a una señal de tránsito, la que dice: «quita tu zapato y guárdalo aquí», en una tina llena de aguas turbias en movimiento.
Alguien se casó y no me invitó; un velorio donde estaba solamente el muerto, dos asesinos, uno de ellos con cuchillo y el otro con un palo en la mano.
Salir de eso no es sencillo; escalar unos cuantos escalones de Air France no es sencillo.
Queridos amigos: donde sea que estén, están solos, pero con todos; están vivos, pero muertos; están felices, pero tristes. Han llegado al inicio del camino, han concluido la apertura, han llovido de las nubes granizo y nieve, y han regresado ala grasa de las sopas del extremo sur, donde el frío reina.
Si el barco llega y todos bajan. es momento que se quede vacío.
Imene Khelifi.
Oran, Enero 2026.
السفينة
أيها الأصدقاء والصديقات الأعزاء، أيها القراء الكرام لهذه المدونة، هذا هو المدخل الأول لعام 2026. آمل أن تكونوا قد قضيتم أعياداً سعيدة. أنا أكتب من مسقط رأسي، وهران، الجزائر؛ جئت لزيارة عائلتي وقضاء بعض الوقت معهم.
على الرغم من جمال التواجد في هذا المكان الرائع، لا يمكنني تجنب الشعور بأنني محاصرة في كلمة، في ورقة من كتاب جديد لا أحد يريد قراءته؛ لا يمكنني تجنب أن أكون جزءاً من واجهة منزل تم التفكير فيه دون أشجار، أو من زهرة جهنمية عالقة في جدار المنزل الأخير في السوق الشعبي.
أو قطة حامل لا أحد يريد تبنيها، أو سفينة ضائعة على شاطئ موانئ المدينة التي يريد الجميع النزول منها.
إنها المرة الأولى منذ وقت طويل التي أمكث فيها مع عائلتي كل هذا الوقت، وها هي الأيام الأخيرة للرحيل قد حانت، وأشعر أنني لم أكسب شيئاً، لكنني نجوت؛ لم أخسر شيئاً سوى جلدي وشعري، ولم أعانق شيئاً سوى الريح.
من الصعب أن تكون في رقصة الأموات، أو في جنازتهم، ولا تعرف ما إذا كنت أنت الميت أم هم؛ هذا الشعور بعدم الانتماء إلى أي مكان، غضب جميع أجدادي، ألم ولادة جداتي، راحة المواليد الجدد وشريط شعر الفتيات في صباح عيد الفطر.
لقد قضيت لحظات رائعة مع عائلتي، من تلك التي تُحفر في جزيئات الماء الذي يجري في عروق الأرض. لقد كسرت العديد من القوانين، ضربت نفسي بنفس الحائط آلاف المرات، وعدت لأشرب حليب أمي من جديد.
ليس هناك طريق للسير فيه أكثر من الذي أمامي؛ ليس هناك قصة لأكتبها أكثر من أن أكون أسطورة الأجيال القادمة من عائلتي.
لقد طهتني الأيام، بشكل جميل، لأكون الوجبة السهلة لأي ملك سكران، وليمة للخنازير وعبرة للأشرار في زنازين القدس.
في هذه الأيام، الريح تحيط بي دون أن تحرك شعرة مني، الأتربة ارتفعت، القمامة تطير وعربة الشيطان تلوح وهي تقترب، ويمكنني أن أسمع كيف تعزف الكلاب الناي على جانبي عرشه.
كنت ضائعة وعلى وشك العثور على نفسي، كنت سعيدة وعلى وشك الانهيار بالبكاء، كنت حية وعلى وشك النطق بآخر أنفاسي. لا شيء حطمني أكثر من رؤية أمي تجثو لتنظيف أرضية مطبخها، أو أبي، الذي لا يستطيع القيادة لأنه يفقد بصره تدريجياً على كل ما أرويه.
لا أحد هنا يكتب مثلي: كلمات تخرج من النوافذ التي كسرتها العواصف الرملية، حشرات تافهة نمت في صوف الخراف الحية في المزارع القريبة من المدينة، قشور اليوسفي المرمية على أطراف الشوارع، أو القمامة المتراكمة من مكبات نفايات المباني الاجتماعية.
لا أستطيع أن أمسك حمامة كما فعل القط رابح، أو كرة كما فعلت ابنة أختي، أو العملة التي رميتها للنادل. هناك لحظات تستحق الإمساك بها وحفظها في صرة جدتي، وإحدى تلك اللحظات هي النجاة، الطفو، الخروج من الطين، من النفط، كاللؤلؤة الثمينة.
أتذكر أنني وصلت إلى أقصى حدودي؛ بل كنت فيها طوال الوقت، ألامس قضبان مدينتي الداخلية، أقرع أجراس الحرب، وأُطلق صفير الرياح. توقفت أمام لافتة مرور تقول: «اخلع حذاءك وخبئه هنا»، في حوض مليء بمياه عكرة متحركة.
شخص ما تزوج ولم يدعُني؛ مأتم كان فيه الميت فقط، وقاتلان، أحدهما بسكين والآخر بعصا في يده.
الخروج من هذا ليس سهلاً؛ تسلق بضع درجات من طيران الخطوط الجوية الفرنسية (Air France) ليس سهلاً.
أيها الأصدقاء الأعزاء: أينما كنتم، فأنتم وحدكم، ولكن مع الجميع؛ أنتم أحياء، ولكن أموات؛ أنتم سعداء، ولكن حزينون. لقد وصلتم إلى بداية الطريق، وقد اختتمتم الافتتاح، لقد أمطرتم سحب البرد والثلج، وعدتم إلى طريق حساء الجنوب الأقصى، حيث يسود البرد.
إذا وصلت السفينة ونزل الجميع، فقد حان الوقت لكي تبقى فارغة.
إيمان خليفي.
وهران، يناير 2026.


Cuanta pasión y descripción sobre la vida que cambia cada día, cada mes, cada año, describe muy bien el sentimiento de cambio de lugar, la sensación de pertenecer y no a ese lugar, esos amigos, que amorosa descripción de todo, me encantó, un abrazo….