Firma conmigo un contrato de amor.
Se mi socio en el mejor negocio.
Haremos un plan, tú, mi líder, y yo, tu clan.
Haz conmigo el negocio del amor.
Declara que me amas y dilo, por favor.
Véndeme amor y te pago con amor.
No habrá dudas, ni miedos, ni retos que no podremos vencer juntos.
No habrá espacio para terceros, ni tiempo para sufrimientos.
Tu taza de café siempre estará acompañada.
Tu silla siempre estará inclinada.
Tu cepillo de dientes nunca estará solo.
Tu ropa siempre estará recogida.
Se mi socio en el mejor negocio.
No tendrás mucho tiempo para ti sino para nosotros.
No viajarás solo, sino conmigo.
No tomarás decisiones sino acuerdos.
No tendrás logros sino éxitos.
Se mi socio en el mejor negocio.
Firma conmigo un contrato de amor.
Recibe besos, halagos, abrazos cada vez que regresas a casa.
Deja tu orgullo, deja tu soledad, deja tu ego, deja tu oscuridad.
Deja los miedos, la desconfianza y la vanidad.
Recibe la luz y la verdad.
Recibe el humilde amor de una mujer.
Se el dueño de las llaves de la vida.
Se el protagonista del día más importante de la historia.
Se la mejor noticia del mundo.
Se mi nacimiento.
Se mi mejor época y mi mejor momento.
Se el mejor conquistador.
Se el más suertudo
Se el más culto
Se el más agradecido
Se mi socio en el mejor negocio.
Te amo y esta es mi firma
Firma conmigo un contrato de amor.
Poesía
Imene Khelifi


Es increíble, eres increíble, de verdad. Por una razón o por otra aquí estamos y no puedo dejar de agradecer aquello que hizo posible que tú y yo nos encontrásemos, que conectásemos, que comenzásemos a dibujar los primeros trazos de este sendero. De alguna manera, todo lo vivido me ha traído hasta aquí, por ello no me arrepiento. Porque cuando el amor llega a nuestras vidas es lo mínimo que podemos hacer, agradecerlo. Porque de cuidarlo y mantenerlo ya nos encargamos nosotros.